Un hombre, una guitarra y una cabaña alejada del mundo. La historia nos suena, pero el protagonista no es Bon Iver y la cabaña no estaba en un frío bosque de Wisconsin, sino en una playa de Irlanda. Ese es el origen de "Early in the Morning", el debut de James Vincent McMorrow, una de las grandes promesas del folk británico.

Emocionante y minimalista, su disco le ha valido también comparaciones con otros maestros contemporáneos como Sufjan Stevens, y ha tocado sus canciones en recintos tan impresionantes como el Royal Albert Hall de Londres.

James pertenece a la estirpe de cantautores clásicos educados en la manera de arreglar canciones (vertiente clásica) que ahora se estila. Podría haber tenido éxito hace cuarenta años con una guitarra acústica y una armónica, o con un piano. Irlandés como en el caso de Villagers, se encerró medio año en una casa en la playa a solas con todos los instrumentos que sabía tocar, y le salió “Early In The Morning” (Believe 2010/Vagrant 2011), trabajo que, tras pasar desapercibido el año pasado, ahora está despegando con todo merecimiento. En él se recogen bastantes de las virtudes exigibles a un cantautor moderno.

Versatilidad instrumental, una voz atractiva entre Antony Hegarty y John Martyn (rasposa pero dada al falsete-) y sobre todo el don de manejar la accesibilidad con gusto. Con una sobriedad aplastante atrapa desde el primer minuto “Hear The Noise Tha Moves So Soft And Low”-sea con base de piano o de guitarra “Sparrow & The Wolf”, elegante, clásico, frondoso en las antípodas del minimalismo de Blake.

Reasaltar también que es más intensa la primera mitad del álbum que la segunda, aunque en esta última se ubique una de mis favoritas “And If My Heart Should Somehow Stop” que podría resumirse como un cruce entre “Mr. Bojangles” y una balada soul.

Enlaces

Actuaciones

Vídeos

Noticias

Top Álbumes

Seguidores

Todavía no hay usuarios siguiendo este contenido. Añádelo a tus favoritos y se el primero.