Si estos tipos hubiesen aparecido en Manchester a principios de los noventa podríamos estar hablando de ellos como los gurús de la neopsicodelia con grupos como "Charlatans" , "Stone Roses" o "Jesus and Mary Chain". Pero son de Murcia y se llaman Alfonso Alfonso, Juanma Martínez y César Verdú y seguramente pasen desapercibidos para muchos de nosotros.

Con los chicos de Schwarz sucede que siempre han sido un poco bichos raros en el panorama español: demasiado espaciales para los indies de a pie, demasiado indies para los rockeros, su propuesta nunca ha terminado de cuajar, a pesar de que sus discos raramente decepcionaban y siempre han tenido un directo más que notable. Una situación a la que, además, no ayuda una procedencia alejada de los grandes centros urbanos del país: ya se sabe que todo lo que no sea Barcelona o Madrid es periferia, y Murcia no es una excepción.

Todo esto tiene una parte negativa, y es que al no gozar del estatus que deberían tener después de más de diez años de carrera ejemplar, al final han tenido que optar por la autoedición. Pero también tiene una parte positiva; que esa desafección les ha permitido evolucionar con pausa, haciendo en cada momento lo que les apetecía, mejorando su fórmula y expectativas en cada paso, hasta alcanzar una madurez musical envidiable.

Y sedientos de psicodelia lunar y guitarras que arañan, Schwarz manosean rock espectral, fuzz envolvente, funk destartalado e indie mutante que lo mismo absorbe a los Flaming Lips que a Kraftwerk y Can. Sus temas son un auténtico viaje hacia los infiernos sónicos (en el sentido lisérgico, pero también porque culmina una intensa transformación estética), que sitúan a Schwarz en un lugar privilegiado dentro de ese movimiento, cada vez menos subterráneo, que reivindica el rock espacial y progresivo hecho desde nuestro país

Enlaces

Actuaciones

Vídeos

Top Álbumes

Seguidores

Todavía no hay usuarios siguiendo este contenido. Añádelo a tus favoritos y se el primero.