Como cada primer fin de semana de agosto desde 2017, tuvo lugar en la ciudad asturiana de Gijón el Tsunami Xixón, uno de los grandes festivales de punk-rock del norte de España a cargo de Bring The Noise y colaboradores, misma empresa responsable del veterano Resurrection Fest.

Este verano el festival tuvo como cabezas de cartel a la mítica banda estadounidense de la resurrección del punk The Offspring, encargados de encabezar el viernes como ya hicieron en 2017, -para aquellos despistados que se lo hubiesen perdido- y con su show completo. El sábado, por su parte, estuvo encabezado por una de las bandas de punk más importantes del mundo como es NOFX y por una de las bandas de rock alternativo que más gustan en nuestro país, Kaiser Chiefs.

A parte de los cabezas de cartel, el festival contó con grupos de la mayor talla nacional e internacional como son Danko Jones, Pulley, Satanic Surfers, Berri Txarrak, Not Fun At All...

Esta crónica se ocupará de cubrir el primer día del festival, el viernes 2 de agosto.

La jornada en el festival comenzaba con la apertura de puertas a las tres y media de la tarde y el tempranero concierto de los Satanic Surfers. Un show especial en el que los Satanic contarían con Rodrigo a la batería y los vocales, recordando la época dorada de la banda. A pesar de las altas temperaturas y la corta duración del setlist (50min), la banda sueca supo sacar un show muy completo y cañero, presentándonos canciones de su nuevo disco, “Back from Hell”, así como canciones del resto de discos, desde “Hero Of Our Time” a “Taste The Poison”. Uno de los momentos más especiales para mí y para gran parte del público fue cuando la banda toco “Why?”, un clásico de los 2000s que hizo bailar y saltar a todo el mundo.

La tarde continuó con The Baboon Show y su carismático show. Sin duda y a pesar de llevar más de 15 años en activo, son uno de los grupos del momento que nadie debería perderse. A parte de la calidad musical de todo su repertorio, desprenden una energía increíble que mantuvo enchufado al público de principio a fin, especialmente cuando sonaron sus mayores éxitos como son “Radio Rebelde”, de su último disco, o temas de discos anteriores como “You Got a Problem Without Knowing It” o “Me, Myself and I”.

Tras un concierto tan divertido y con tanta energía, era difícil mantener ese nivel y más para Carolina Durante, el grupo peor recibido cuando aparecieron en el cartel. Sin embargo, Diego, Mario, Martin y Juan supieron defenderse muy bien sobre el escenario y finalmente tuvieron buena acogida. Sí hay que destacar que quizás había menos público que en el concierto anterior y que hubo algún pequeño problema de sonido; sin embargo, finalmente consiguieron dar un show muy entretenido y dejaron satisfecho a su público. Tocaron todos sus éxitos, tanto los singles “Cayetano” y “Perdona” como el resto de canciones de su primer álbum homónimo.

A continuación, en el segundo escenario ubicado en una cancha de baloncesto y repleto de gente, fue el turno de los vascos Willis Drummond, que dieron un concierto muy cañero. Este grupo era desconocido para mí, pero me gustó mucho y os lo recomiendo a todos: un gran grupo a tener en cuenta. Qué decir de Pulley, concierto correctísimo con el público muy enchufado; no hay mucho más que añadir; si preguntas la opinión de muchos de los asistentes te dirán que fue el mejor bolo junto a Danko Jones y The Offspring.

Llegaba el atardecer y con él Toundra, en el segundo escenario. La banda más famosa del país actualmente en cuanto a rock instrumental no defrauda. En mi caso era la tercera vez que los veía y su directo sigue siendo una maravilla, la calidad de cada miembro de la banda es inmensa. Destacar que Toundra se merecía tocar en el mainstage, ya que el segundo escenario se les quedaba muy pequeño, la gente apenas entraba y el grupo tiene la autoridad suficiente para tocar en el primer escenario.

Y llegó el que para mí fue el mejor bolo del día y puede que del festival, Danko Jones. Tanto la energía de Danko y su grupo como su puesta en directo son brutales. A todos los que os guste la buena música, os recomiendo disfrutar de un concierto de Danko Jones: buen sonido, divertido, en resumen, el mejor concierto del día. Hubo momentos superdivertidos en el concierto que les permitieron ganarse aún más el cariño del público; ejemplo de ello fueron la canción “Dance Dance Dance” o el momento en el que Danko Jones pidió que a él le llamasen Dan Kojones.

A continuación fue el turno de Dexter Holland y su legendaria banda, The Offspring. El recinto, como era de esperar, estaba lleno casi por completo, incluso generándose cierto agobio por las aglomeraciones de gente en las primeras filas. A pesar de que el grupo pasó por Gijón hace dos años, mucha gente se quedó sin verlos en el momento o, los que pudieron verles, quisieron repetir la experiencia de ver en directo a la banda que ha marcado la adolescencia de tanta gente con todos sus hits.

El grupo salió al escenario con 15 minutos de retraso respecto a la hora prevista, pero en cuanto salieron comenzó la fiesta. Y es que te pueden gustar más o menos pero nadie puede negar que, aunque te parezca que tienen mal directo (no es mi caso), la cantidad de temazos que tienen es incalculable. Y el repertorio del concierto se basó en un repaso por todos ellos, desde “Americana” a “Why Dont You Get a Job?” pasando por “Pretty Fly" y “The Kids Arent Alright”; incluso se marcaron una versión de piano y rodeados de velas de “Gone Away”. Y para terminar el concierto, cómo no, sus dos hits más famosos, que levantaron a todo el mundo, “You re Gonna Go Far, Kid” y el grandioso “Self Esteem”. En cuanto a la actitud del grupo fue espectacular; era la tercera vez que veía a The Offspring y nunca los había visto tan enchufados y conectados con el público. Que dijesen que era el mejor concierto de sus vidas, sea verdad o mentira, les ayudó mucho a ganarse a todo el público.

Sin duda ha sido un día muy completo en el que los vencedores han sido el público y la música. Como desaciertos reseñables, algún problema de sonido en los primeros conciertos de la tarde y la gran falta de foodtrucks, que convirtió el festival en un infierno para los hambrientos, con la gente en colas de 2 horas para conseguir pedir y recoger. Sin duda, un punto a mejorar.

En cuanto al resto del festival, vemos que se está consolidando como una de las grandes citas de nuestro país, y se nota que este festival va a ir a más en cuanto a fama y presupuesto. ¿Qué nos deparará el Tsunami 2020? Aún no lo sabemos, lo que deseamos es que cumplan nuestros deseos y traigan a bandas como Sum 41 o Rancid, las más pedidas por el público en la actualidad.

Esta ha sido mi experiencia, paz y a rockear.

Texto: Alex Teiga
Fotos: Tsunami Xixón

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